En la actualidad, existen un gran número de iniciativas empresariales del orden de varios miles de MW en proyecto para ser desarrollados. La realidad es que la implantación de esta tecnología en nuestro país no va a ser tan rápida y explosiva como algunos auguran. Sí que es cierto que en un futuro se prevé exista una gran capacidad instalada, pero su implantación, debido fundamentalmente a las características intrínsecas de la tecnología, será progresiva.
Se trata de una tecnología que lleva asociados unos costes muy altos de inversión por parte del promotor, debido a lo cual es sumamente importante que las administraciones pertinentes provean de garantías jurídicas estables y duraderas al sector. Este hecho sin duda supondrá que la tecnología se desarrolle con éxito y puede convertir a España en líder mundial.