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Aunque lo habitual es referirnos al autoconsumo eléctrico cuando hablamos de “autoconsumo”, lo cierto es que este término engloba toda la producción energética destinada al consumo propio. A continuación repasamos las principales tecnologías utilizadas para autoconsumo eléctrico y térmico.

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1. FOTOVOLTAICA

El autoconsumo fotovoltaico se basa en el mismo principio que la fotovoltaica clásica, es decir, en el aprovechamiento de la radiación solar para producir electricidad. Para ello, se aprovecha el efecto fotoeléctrico, que es un fenómeno por el que, en algunos materiales, al recibir un cierto nivel de radiación, los electrones se excitan y saltan a un estado energético mayor, generando una diferencia de potencial. En este caso, se utiliza silicio como material base, y se le aplica un tratamiento para convertirlo en semiconductor tipo p y tipo n. La combinación de ambos materiales da unas características idóneas para la circulación de corriente a través de las mismas.

A efectos prácticos, el efecto fotoeléctrico se traduce en que, con una correcta disposición y elección de materiales, se puede conseguir fabricar una superficie que genere electricidad cuando recibe una cierta radiación. En este sentido, la tecnología fotovoltaica es muy dependiente de los avances en investigación y desarrollo de materiales y procesos de fabricación de los módulos.

La fotovoltaica presenta una ventaja diferencial: es la forma de generación más simple y modular existente. Basta con un simple módulo y un inversor para obtener electricidad, lo cual dota de un atractivo indudable a esta tecnología.

En un principio, el coste de los propios módulos era una barrera para el desarrollo de esta tecnología, sin embargo, esta barrera ha sido superada con creces en los últimos años, por lo que se trata de una tecnología con enorme potencial, tanto para la generación a gran escala como para el autoconsumo.

2. MINI EÓLICA

La mini eólica se basa en el aprovechamiento de la energía cinética del viento para hacer girar un aerogenerador. En esencia, la base de esta forma de generación es muy similar a la eólica, sin embargo, debido a las diferencias de tamaño, existen ciertas diferencias importantes.

En términos generales, el funcionamiento de un aerogenerador mini eólico se basa en el giro de un rotor, provocado por el viento. El giro del rotor, al estar conectado mediante un eje a un generador, consigue generar electricidad en corriente alterna. Para ello, el rotor debe estar orientado, con lo que los aerogeneradores mini eólicos tienen un timón que guía su orientación.

Los aerogeneradores más extendidos son los de eje horizontal, aunque al objeto de satisfacer las necesidades de los ámbitos urbanos, en los que la limitación de espacio es una barrera, en los últimos años han ido surgiendo soluciones en eje vertical con posibilidades reales de expansión.

3. MINI HIDRAÚLICA

En la generación mini hidráulica la energía se genera por el aprovechamiento de la energía cinética de los ríos. Para ello, se desvía parte del caudal del río hacia una turbina, conectada a un generador. Posteriormente, el agua del río es devuelta a su cauce normal, en un punto inferior.

Debido a la propia naturaleza de la tecnología, en la mayoría de lugares no existe recurso hidráulico, debido a que se necesita que el cauce de un río pase cerca del lugar de generación. Sin embargo, en los casos en los que sí existe esta posibilidad, la mini hidráulica gana un atractivo particular, debido a que es una energía continua, que no varía ni durante el día ni estacionalmente.

4. GEOTERMIA

La energía geotérmica es la energía generada en forma de calor bajo la superficie del terreno. Existen tres subtipos de tecnología: (i) geotermia de alta entalpia –Tª ≥ 100ºC-, (ii) geotermia de baja entalpia –30 ºC ≤ Tª< 100ºC– y (ii) geotermia de muy baja entalpia –Tª <30ºC-.

Las ventajas de la energía geotérmica son muy variadas. La producción eléctrica con energía geotérmica es 100% gestionable y presenta unos costes tremendamente competitivos frente a las tecnologías fósiles. Además, su aprovechamiento térmico permite proporcionar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS) con el mismo sistema y de manera ininterrumpida: 24 horas al día y 365 días al año, consiguiendo importantes ahorros en la factura energética mensual.

5. BIOMASA

Existen dos tecnologías de obtención de energía a través de la biomasa:

Gasificación: Se somete a la biomasa a temperaturas que pueden oscilar entre los 800 ºC y 1.500 ºC en ausencia de oxigeno, de forma que se generan productos gaseosos con un gran poder calorífico.