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Las energías renovables en 2017 cubrieron en su conjunto el 31,9% de la generación eléctrica peninsular, 6,2 puntos porcentuales inferior al 38,1% que se alcanzó en 2016. La tecnología renovable con una mayor contribución a la cobertura de la demanda nacional fue, al igual que el año anterior, la eólica con un 17,6%, seguida de la hidráulica con el 7,6%, la solar fotovoltaica con un 3,1% y la solar termoeléctrica con el 2%. La biomasa, el biogás, la hidroeólica y las energías marinas, agrupadas dentro de “otras renovables”, aportaron el 1,6% restante (Gráfico 1).

Si analizamos la producción de electricidad durante el año 2017 con fuentes de generación renovable (incluyendo gran hidráulica) vimos que se registró una producción eléctrica de 84.505 GWh, un 16,3% inferior al año anterior, siendo el año con menor producción renovable desde el 2009. En términos de potencia instalada, las energías renovables apenas vieron incrementado su aportación, llegando a alcanzar en el año 2017 un total de 51.514 MW.

En relación con el global histórico de producción eléctrica, las energías renovables aportaron en 2017 el 31,9%, muy lejos del valor registrado el año anterior que llegó a superar el 38%.Sin embargo, ambos valores quedan lejos de los máximos históricos cercanos al 42%, valores necesarios para cumplir con el objetivo de energía final bruta del año (Gráfico 2 ).  

Gráfico 1: Balance de energía eléctrica nacional 2017
Gráfico 2: Evolución de la demanda nacional en barras de central y porcentaje de renovables de 2010-2017

En lo que refiere a la potencia instalada, según el registro que realiza la CNMC, la capacidad total de las energías renovables del antiguo régimen especial (sin tener en cuenta la gran hidráulica) se situó en 2017 en 33.186 MW, lo que supone un incremento de 79 MW durante este último año. Sin embargo, esta parálisis que se ha vivido en el sector de las renovables desde 2013, parece cambiar de rumbo con las últimas subastas realizadas, donde se adjudicaron más de 8.800 MW (4.608 eólicos, 4.010 fotovoltaicos y 200 de biomasa). Por tecnologías, la eólica alcanzó los 23.091 MW instalados, siendo la primera tecnología en cuanto a potencia instalada con una cuota del 70,2%, seguida de la solar fotovoltaica con 4.676 MW (14,2%), la solar termoeléctrica con 2.299 MW (7%), la minihidráulica con 2.082 MW (6,3%) y la biomasa con 1.033 MW (3,1%). Por Comunidades Autónomas, la mayor potencia renovable instalada correspondió, por este orden, a Castilla y León, Andalucía, Castilla-La Mancha y Galicia. Estas cuatro comunidades representan el 64,8% del total de potencia instalada renovable en España a finales de 2017 (Gráfico 3).

Gráfico 3: Potencia instalada de tecnologías renovables por comunidades autónomas a finales de 2017

IMPACTO EN LA PRODUCCIÓN ELÉCTRICA

A la hora de sustituir la electricidad producida con carbón, fuel/gas y gas natural por fuentes de generación eléctrica renovable, se producen dos claros efectos: por un lado, reducimos nuestra dependencia energética del exterior, y por otro, generamos un importante ahorro al evitar la importación de estos combustibles fósiles.
En el año 2017, la generación eléctrica con energías renovable sustituyó un total de 70.371 GWh (gráfico 4). En el caso de no haber contado con esa producción procedente de fuentes renovables, o no poder disponer de ella, tendría que haberse generado esta electricidad con centrales de carbón, fuel/gas y ciclos combinados de gas, según el actual mix de generación.
A consecuencia de ello, las tecnologías renovables eléctricas evitaron la importación de 14.336.803 de tep de combustibles fósiles con un ahorro económico asociado de 2.115 millones de euros (gráfico 5).

Gráfico 4: Electricidad de combustible fósil sustituida por la producción de energías renovables hasta 2017
Gráfico 5: Evolución de la sustitución de importaciones de combustibles fósiles debido a la generación eléctrica renovable hasta 2017

IMPACTO EN EL MEDIOAMBIENTE

Por otra parte, la generación eléctrica renovable evitó en 2017 la emisión a la atmósfera de 40.569.880 toneladas de CO2, lo que supone un incremento del 11% respecto al 2016. Esta cantidad de emisiones que las renovables eléctricas evitaron, generaron un ahorro económico equivalente de 237 millones de euros (gráfico 6).

En 2017 el precio medio de la tonelada de CO2 aumentó un 9%, hasta situarse en 5,83 euros por tonelada y cambiar de tendencia respecto al año anterior, cuando el precio por tonelada había disminuido en relación con 2015. Llegados a este punto, cabe que señalar que el precio en euros por tonelada de CO2 ha disminuido considerablemente, habiendo caído desde los 22,21 euros que se alcanzaron en el año 2007.
En los últimos ocho años, las energías renovables eléctricas han evitado la emisión de 300.498.375 toneladas de CO2 a la atmósfera. Estos más de 300 millones de toneladas de CO2 han ahorrado a nuestra economía el pago de 2.327 millones de euros en concepto de derechos de emisión. 

Más información en Renovables y Medioambiente

Gráfico 6: Emisiones de CO2 equivalente evitadas y ahorro económico por la producción de energía eléctrica renovable